We didn’t get to heaven but we made it close
Cuando Salimos de Mexico el 26 de Diciembre creo que yo como autor intelectual del viaje era el único que erróneamente creía saber a lo que nos estábamos metiendo. Llevábamos 4 relajadas horas en Cusco tomando varios mates de coca para aclimatarnos y satisfechos después de una buena comida (no recomendada pero pensamos que la altura de Cusco no es nada para unos chilangos adoptivos). La primera señal de que había que demostrar flexibilidad e improvisación fue cuando nos encontramos con nuestro guía Edgar en el hotel Monasterio en Cusco. Edgar es el clásico guía de montaña; serio, responsable y reservado, además de que parecía mas cómodo hablando Quechua que castellano o ingles. Primera noticia: dado que Diciembre es ya la época de lluvias y estarán dando mantenimiento al camino que tomaremos para llegar a Lares deberemos de salir del hotel a las 3AM para poder librar la ventana de 5 a 6 en que permiten transito, Segunda noticia: hay que comprar ropa impermeable, tercera: recomiendan pasar 48 horas aclimatándose a la altura antes de aventurarse, y ya estar tomando un tratamiento para evitar el famoso Soroche -el mal de altura- (un side effect del tratamiento es que es diurético, lo que provocara interesantes situaciones, pero me adelanto). En lugar de descansar y turistear pasamos dos alocadas horas en Cusco buscando gear apropiado y evitando sobrepagar por equipo y terminar como un Pizarro inverso … Entregando oro a cambio de baratijas.
El Martes 28 partimos a las 3am … Y estaba lloviendo, antes de salir de Cusco recogimos a Francisco el cocinero. Después de 3 horas de entrar al valle sagrado, comprar pan en un mercado indígena y recoger al ayudante de Pancho en Calca, transitar por barrancos y despejar piedras de deslaves llegamos a Lares (elev 3,100mt), donde dejamos las mochilas y equipo y seguimos rumbo a Choquecancha, donde después de visitar el pueblito ( que era como un Macondo de las alturas … Era difícil decidir que se veía mas desolado, si las ruinas pre Incas o las casas contemporáneas). Ahí comenzamos a caminar, justo al tiempo que comenzaba a llover de nuevo, nos pusimos nuestros ponchos y alegremente comenzamos la novedosa experiencia de caminar bajo la lluvia. Despues de una hora salio el sol y en 3 horas estábamos de vuelta en Lares, extenuados por el breve entremés de trekking …Los arrieros y sus caballos habían llegado, Las carpas estaban puestas, las mochilas adentro y la comida casi lista … Que delicia comer de campamento. Nos remojamos todos en los baños termales, descansito y luego cena, a las 8 todos dormidos.
El miércoles comenzó un día que figurativa y literalmente fue cuesta arriba, amaneció lloviendo. A las 6am wake-up call de Edgar con tacita de mate de coca para comenzar con energía, a las 7 ya estábamos desayunados, enfundados en ropa impermeable, con la mochila a la espalda Y poncho …. Y comenzó la caminata. Después de un par de horas de caminar bajo la lluvia, de subida por veredas resbalosas y el poncho humedecido por dentro el estado de animo del grupo se fue polarizando, Jorge apretó el paso con determinación y tomo la delantera para no cederla en todo el día, creo que vagamente oía la música de Rocky I y se imaginaba subiendo los escalones en Filadelfia … A man with a mission. Las tres chicas estaban en diferentes estados de avance con el síndrome de los siete enanos de Blanca Nieves; Ana Sofia solo levemente afectada con Sneezy y Sleepy; Vero ademas afectada con un caso de Grumpy y Paulina con el caso mas grave acumulando cinco -también a Bashful (ya no hablaba) y Dopey (creo desconecto todo el lóbulo frontal del cerebro así como las funciones auditivas y centros de lenguaje)-. Yo me empecé a preocupar ya que iba a ser un día largo y apenas comenzaba la escalada, ni mi mejor imitación de Georg Von Trapp cantando Edelweiss cuando entramos a un bonito valle los animaba.
A mediodía ya no llovía y llegamos a Huacahuasi (que significa lugar de las vacas, elev 3,600mt) un bonito pueblo encajado en un valle de un verde intensísimo, por todos lados encontrábamos rebaños de alpacas cuidados por pequeños Quechuas de pómulos elevados y chapeados, ellos nos seguían buscando dulces o solo por curiosidad. Edgar nos comento que sabia que en realidad el pueblo se llamaba Huacaihuasi, o lugar de los lamentos, fue por este valle por donde escapo Manco Inca con su corte despues de haber sido derrotado en Cusco por Almagro, venían de Ollantaytambo, donde anuncio a sus nobles y caciques que salía a visitar a unos cuates en el Antisuyu (de donde viene la palabra Andes), la región del este … Donde los andes se disuelven en la selva amazónica. Fueron reveladoras sus últimas instrucciones a su pueblo:
– No le crean a los españoles, son muy mentirosos,
– los van a hacer adorar a sus Dioses, que ven en unas hojas pintadas (la biblia) … No los obedezcan
– Si no lo pueden evitar hagan lo mínimo por cumplirles pero no olviden sus ceremonias
– si los hacen destruir sus ídolos muéstrenles poco y escondan el resto …
Estos son valles muy fértiles y hermosos, perfectamente te puedes imaginar la tragedia del emperador partiendo al exilio abandonando sus tierras y sus súbditos a manos de los bárbaros -porque Pizarro aprendió la receta de Cortez en Mexico pero la aplico con mas saña a un pueblo que era mas adelantado que lo que los Aztecas… Y lo destruyo totalmente.
Pero retornando a nuestra valerosa expedición… Seguimos subiendo hasta que encontramos a los arrieros armando la carpa/comedor como a 3,900mt de elevación, llevábamos 6hr caminando. Después de comer y descansar partimos de nuevo rumbo al paso de Ipsay que ya se adivinaba a lo lejos entre dos montañas, habia que seguir subiendo, el terreno se inclinaba mas pronunciadamente, se acababan los arbustos para dar lugar a una alfombra esponjosa entre musgo y pasto y solo quedaba lugar para plantíos de papa así como grupos de llamas y alpacas.
El camino mudaba de carácter, cada vez había que saltar mas arroyos que bajaban de la montaña, mas piedras que rodear o saltar, mas charcos y estanques que evitar, también la temperatura bajaba y el viento arreciaba…. Juntando eso con la digestión en proceso y un aire un poco mas enrarecido resultó en otro cambio en el grupo: Jorge seguía al frente mas determinado que antes, Paulina se convirtió en el energizer bunny … Se separo del grupo de las chicas superpoderosas y se fue al frente junto con Jorge y no cedió el liderazgo en todo el día (después diagnosticamos que traía 2 tazas de mate de coca encima para compensar que no las había tomado en el desayuno). Ana Sofía y Vero estaban un poco afectadas por la altura, parecían como Samwise y Frodo subiendo a Mount Doom a arrojar el anillo, no respondían a mis intentos de animarlas pidiendo que siguieran con el repertorio Von Trapp cantando “Climb every mountain …” mas bien me regresaban unas miradas que no recuerdo haberle visto a Julie Andrews.
Después de dos horas de subida y jadeos alcanzamos el paso de Ipsay a 4,450mt de elevación y lo celebramos que ni sir Hillary y Tenzing, dejamos una piedrita que cargábamos en ofrenda a Apu, Dios de las montañas, nos abrigamos contra un viento intenso, descansamos un poco, gozamos la vista del hermoso valle con lago del otro lado y a lo lejos vimos nuestro siguiente camp ya esperándonos con las carpas puestas… en una hora mas estábamos abajo. Ya en posición horizontal los ánimos mejoraron substancialmente, habíamos caminado 9 horas y ganado mas de un kilómetro en elevación… lo difícil de la expedición quedaba atrás.
El campamento a un lado del lago rodeado de rebaños de alpacas estaba bellísimo, La cena bien ganada estuvo deliciosa, el cielo estrellado impactante … el factor inesperado es que las pastillas contra el mal de altura son diuréticas, y salir en la noche a -5°C era una tarea tan indeseable como ineludible. Una valerosa not-happy-camper registró 4 salidas nocturnas, gracias a Dios yo recordé el episodio de Discovery donde Bear Grylls llena una botellita para mantenerse caliente. Yo solo logré implementar la primera parte y evitar la salida de la carpa, porque Vero me impidió usar la botella como fuente de calor y la tuve que poner fuera de la carpa (a la botella) … que desperdicio energético.
Tras el desayuno, dejamos el campamento y continuando por un sendero descendente llegamos a la comunidad de Patacancha tras aproximadamente 2h de caminata. Todo el camino de bajada nos acompañó Noemí, una niña Quechua de 10 años que estaba de vacaciones e iba al mercado en el pueblo … lo que para nosotros era una aventura para ella era su vuelta al super. Supongo que éramos como su HBO, porque le dábamos mucha risa, y no le quitaba la vista a Vero esperando un blooper al saltar un riachuelo. Comenzó a llover en Patacancha y Vero y yo decidimos concluir el paseo ya que nos topamos con la camioneta que nos recogería y las rodillas adoloridas pedían tregua, los chicos le siguieron descendiendo hasta Huilloq en donde almorzamos y nos despedimos de los arrieros y seguimos en coche hasta Ollantaytambo ya en el valle sagrado.
Ollantaytambo es una ciudad estratégica, está en un valle muy fértil, lleno de terrazas, acueductos y un fuerte inca en las alturas con vista de todas las rutas de aproximación (aunque Edgar jura que no era fuerte, era templo), mas interesante es la ciudad misma, ya que las casas Incas en uso hace 500 años siguen habitadas, es como una Pompeya inca viviente. Después de subirme al tren rumbo a Aguascalientes me di cuenta de cuanto había disfrutado el trek. Primero por lo desorientado que me dejaron las aglomeraciones de turistas, las tienditas de curios, los camiones y embotellamientos de un pueblito … extrañaba la soledad y amplitud que había gozado; mi familia, un guía, algunas llamas y un pastor con dos perros era todo lo que llenaba un inmenso espacio ese mismo día en la mañana, fue realmente una experiencia muy espiritual. Ahora entiendo porque las zonas montañosas producen profetas y Mesías mientras que las playas cantantes o futbolistas.
Llegamos a Aguascalientes – aprovechamos a relajarnos en las termales del Inkaterra-, ahora si a dar cuenta del Pisco Sour sin limitaciones, una cenita y a dormir para llegar descansados al big event mañana … y al día siguiente subimos a MachuPicchu … cualquier cosa que diga será insuficiente … hay que ir a este lugar, en mi corta experiencia esto no tiene rival en el mundo. Edgar nuestro guía estaba emocionado, nos introdujo con un sentido “bienvenidos a la casa de mis abuelos” … no me quedó duda … los incas superaron a cualquier otra cultura del continente por mucho; arquitectura, agricultura, sustentabilidad, integración con su ambiente … ahora bien, no eran santitos, una etnia de 100,000 gentes no dominó un imperio de 9millones solo con “best practices”, su organización militar era superior también … el paralelismo a los Romanos es grande.
En la tarde del 31 de Diciembre nos embarcamos en el tren Hiram Bingham … un lujosito tren operado por el Orient Express que te lleva de vuelta a Cusco con un lujo algo decadente … me falto solo un asesinato a bordo y el buen Hercule Poirot –que era bien Belga- que lo resolviera … a falta de eso la pachanga de fin de año abordo estuvo muy buena.
El día primero volamos a Lima y ahí además de comer y beber – que se hace muy bien el Lima – visitamos un par de excelentes museos privados (Larco Herrera y Del Oro) ruinas Pre-Incas y constatamos el dark side de los Incas … desde el punto de vista de los pueblos que habían conquistado no eran tan queridos … pero eso si , muy inteligentes … se llevaban a los Dioses e Ídolos de las tribus conquistadas , así como a los hijos de los caciques, a Cusco como huéspedes a su templito …. Que Pintaban mas como Rehenes asegurando cooperación que otra cosa, pero claramente fueron mas benévolos que Pizarro y sus amigos. Al final cada conquistador que llega le impuso su cultura y particular mitología al conquistado, así lo hicieron los Incas, los españoles, los Americanos … y así le harán los Chinos cuando desembarquen … y en esa alegre nota los dejo, con un par de referencias para el que quiera hacer un viaje similar:
Para Trek: ENIGMA adventure travel http://www.enigmaperu.com … pidan a Edgar Graneros de Guia
Lectura previa; Last Days of the Incas de Kim MacQuarrie http://www.amazon.com/gp/product/0743260503/ref=oss_product
Hoteles: En Cusco El Monasterio y en Aguscalientes el Inkaterra
Un abrazo y FELIZ AÑO!,
Jorge